Emprender aunque fallemos: el valor de dar el primer paso
Muchas veces escuchamos a los inversores hablar de métricas , de escalabilidad , de modelos de negocio sólidos y de retornos de inversión . Todos esos elementos son importantes, sin duda. Pero, ¿qué ocurre con el ejercicio de emprender en sí mismo , incluso cuando una idea no prospera? Creemos que cada intento cuenta. Para un joven que se anima a dar el primer paso, incluso equivocándose, ya está construyendo algo invaluable: Aprende a validar hipótesis . Desarrolla resiliencia frente a la frustración . Descubre cómo trabajar en equipo . Adquiere la experiencia de transformar una idea en acción . Aunque el proyecto no llegue a escalar, ese aprendizaje no se pierde: queda en la persona y en el ecosistema emprendedor . Y justamente ahí está el punto que a menudo pasa desapercibido en el análisis tradicional de inversión. Como comunidad, tenemos el desafío de generar espacios donde cada joven pueda experimentar, equivocarse, aprender y volver a intentar . Espacios acce...